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Los padres
divorciados sufren una critica negativa al no
mantener a sus hijos. La verdad es que no
pueden. Y trágicamente, algunos son conducidos a
tomar medidas desesperadas, incluso el suicidio
En Julio pasado, en una zona de descarga de
Regina, un padre divorciado de 39 años, ató sus
ropas alrededor de su cuello y se colgó en el
sótano de su casa.
A sus hijos de 8, 9 y 11 años y uno mayor
adoptado, todavía no se le ha contado como murió
su padre, por eso su familia ha pedido que su
nombre real sea ocultado, le llamaremos Jim.
Jim era alto y delgado, con ojos y cabellos
oscuros. Trabajaba como mecánico en un taller de
coches, estaba especializado en la reparación de
transmisiones. Además de los cuatro hijos, deja
unos padres conmocionados, dos hermanas y un
hermano.
También una nota de suicidio de dos paginas,
cuidadosamente escrita: podemos leer ”Los
últimos cinco años han sido para mí muy
difíciles emocional y financieramente, desde la
separación he intentado lo mejor para mantener a
mis hijos y mantener mi vida”. El resultado
final fue que me forzó a la bancarrota, esto es
la única solución porque no veo ninguna luz al
final del túnel.
Jim no es el único padre divorciado que es
inducido a medidas desesperadas. La última
semana, la policía recuperó el cuerpo de Darrin
White, 34 años, de Príncipe George British
Columbia. El Sr. AITE se colgó el mismo después
de habérsele ordenado pagar la suma de 2.070
dólares al mes en concepto de pensión familiar –
aunque incluso había dicho en el juzgado que
estaba en dificultades, había dejado el trabajo
y tenía un sueldo liquido de 1000 dólares al
mes.
Aparte de hacer todo lo que está en su mano para
cumplir con sus obligaciones muchos hombres
divorciados reciben pocas simpatías.
En esta nota de suicidio, Jim protesta que “no
todos los padres son abusadores” y expresa su
angustia de estar siendo despojado de “los
derechos de padre” ya que sus hijos permanecen
bajo la única custodia de su anterior esposa.
”Por dos veces en los últimos cinco años quise
seguir mi propia vida, pero el amor a mis hijos
y los buenos ratos que he tenido con ellos me
impidió seguirla” escribió. “Espero que algún
día lo entenderán y me perdonaran que les
dejara”.
En Octubre de 1995, Andrew Renouf de Markham,
Ont., dejó una nota de suicidio similar.
Describiendo como el gobierno de Ontario había
sacado todo menos 43 centavos de su cuenta
bancaria como pago diario, tres días antes
escribió: “No tengo dinero para comida ni para
la gasolina del coche que me permita trabajar”.
Aunque había intentado explicar su situación a
la oficina de pensiones infantiles dijo. , “ Su
contestación fue: -tenemos una orden judicial-
muchas veces. He intentado hablar con la gente
de la oficina de ayuda social de Markham, (pero)
desde que gano 520 dólares en el último mes no
soy candidato a ayuda.”
El Sr. Renouf dijo en su nota que no tenía
contacto con su hija desde hace cuatro años. “
No sé si esta viva y bien”, se lee. “No hay
razón alguna para continuar viviendo. Mi
intención es dirigirme a una zona aislada
cercana a mi casa, llenar el deposito del coche,
tomar algunas pastillas para dormir y utilizar
en combustible de mi coche para acabar con mi
vida. Yo hubiera preferido morir con mas
dignidad”.
Hazle Mcbride, un investigador de suicidios y
psicoterapeuta de Toronto, dice que ha
encontrado varios de estos casos a principios de
los años 90. Uno de los casos correspondía a un
pequeño hombre de negocios que había realizado
correctamente los pagos de la pensión a sus
hijos hasta que le golpeó la recesión. Después
la oficina de cumplimiento de pensiones le
arrebató el dinero de la cuenta bancaria
empresarial, su empresa quebró, su casa fue
embargada, y él sufrió un ataque cardíaco.
Eventualmente se voló la tapa de los sesos con
una escopeta.
“Estos no son casos inusuales”, decía. “Yo tuve
a un hombre que vino a verme, y tenía cáncer y
tenía que dejar su trabajo como conductor de
camiones de larga distancia. Siendo autónomo, no
tenía seguro durante largo tiempo. Su esposa se
había vuelto a casar y estaba viviendo bastante
bien, y tenía a los niños. La única cosa que él
había conservado era una casa que había heredado
de sus padres. No una gran casa. Y una vez hacía
el ingreso de la pensión, no tenía dinero para
la calefacción.
“Esta es una de las razones por las que dejé de
hacer trabajo clínico” decía el Dr. McBride,
“porque las historias eran tan terribles y podía
hacer tan poco por la gente". Este hombre dijo
“”Quiero salir y matarme””.No va a ir mejor””. Y
él estaba en lo cierto, no iba a ir mejor””.
Los padres empujados al punto de ruptura, rara
vez atraen la atención de los medios de
comunicación, porque todo el mundo asume que son
padres abusadores. El gobierno hace folletos
llamando a los hombres que tienen atrasos de
pensiones “padres delincuentes” que “ ocultan
las pensiones de sus hijos” y necesitan ser
“forzados a vivir a la altura de sus
obligaciones”.
El gobierno de Ontario proclama que dichos
padres deben 1,2 billones de dólares en
pensiones solo en esa provincia, y que solo el
24% de los registrados como pagadores están al
día de sus pagos. Hemos bosquejado un condenado
retrato de todos los padres divorciados.
Pero el asunto es más complicado. Para los que
empiezan, los registros de la oficina de
pensiones son obsoletos y notoriamente poco
fidedignos. El año pasado, a Wayne Sagle de
Sault Ste. Marie, Notario, se le comunicó que
debía 51.000 dólares en atrasos.
Solamente después de que el National Post
contactara con la antigua esposa de Mr Sangle
admitió el gobierno que los 51.000 dólares eran
erróneos. Con el conocimiento de su antigua
esposa los hijos habían estado con su padre
desde 1990, se aclaró que el problema real
estaba fuera de lugar por la burocracia.
En otra ocasión, meses después de que el
obligado a pagar se suicidara, la agencia de
Ontario continuó enviándole cartas a una de sus
antiguas direcciones de correo, y sin duda,
recordándole la suma de atrasos del total de
dinero debido. (un estudio de los US encontró
que hasta en un 14% de los hombres registrados
como padres abusadores en los registros
estatales, en realidad estaban muertos).
En algunas provincias del Canadá, los hombres
que religiosamente pagan las pensiones cada dos
semanas el día señalado, están clasificados como
siendo deudores de la mitad del mes – dado que
la contabilidad de las agencias judiciales se
basa en un ciclo mensual.
No hay estudios disponibles sobre los pagadores
de pensiones infantiles en Canadá, pero estudios
en otros lugares indican que la basta mayoría de
los hombres divorciados cumplen sus obligaciones
--- y que aquellos que no lo hacen tienen buenas
razones.
De acuerdo con Roger Gay, un reconocido experto
internacional en pensiones infantiles que
trabaja en Estocolmo, la única estadística
fiable en pensiones infantiles es el porcentaje
de pensiones ordenadas por los tribunales que
actualmente se pagan. En los Estados Unidos, se
dice “los padres sobretodo pagan entre el 70 y
el 80% de lo que deberían”.
Además, los tan publicitados adornos, de
suspensión de permisos de conducir, revocación
de pasaportes y sentencias de ingreso en
prisión, se han cumplido poco. Aparte de los
esfuerzos de las 50.000 personas empleadas en la
colección de burocracia de la pensión infantil –
que cuesta 4 billones de dólares anuales — Mr.
Gay dice que el porcentaje de pensiones
infantiles pagadas no ha variado desde mediados
de los años 70. “Llevamos demasiados años
funcionando sin admitir que estas medidas han
sido un fallo”.
La dificultad en recoger el restante 20 0 30% se
debe ampliamente al hecho de que la guerra
contra los padres abusadores es en realidad una
guerra contra la pobreza — contra hombres que
han sido siempre económicamente marginales o han
sido empobrecidos por el propio proceso del
divorcio --.
De acuerdo con el Instituto de la Pobreza, la
mitad de los padres no pagadores de Wisconsin
gana menos de 6200 dólares al año y solamente el
10% gana mas de 18500 dólares anuales. Otros
estudios muestran que la tasa de desempleo es
una de las predicciones mas ajustadas en el
cumplimiento de la pensión infantil. (Aunque
incluso entonces la mitad de los hombres que no
tienen trabajo, en una muestra, todavía mandan
pagar la totalidad de la suma de la pensión).
En el 1996, el oficial de pensiones infantiles
de Oklahoma, escribiendo en la revista
Científica Cristiana Monitor, acusaba a los
políticos “rabian por el perfecto chivo
expiatorio”, de demonizar a los padres no
pagadores. “ La mayoría de los abusadores son
hombres deprimidos hambrientos y acosados”
escribía el oficial, quien admitía haber puesto
a cientos de ellos entre rejas.
“No solamente hay muchos padres destituidos, es
frecuente su fallo como proveedores lo que hace
a sus ex esposas divorciarse de ellos. Yo
perseguí a un padre abusador que había sido
hospitalizado por malnutrición y a otro que
vivía en la cama de su camión. Muchas veces Yo
he perseguido a hombres empobrecidos en
beneficio de sus ex esposas quienes se habían
vuelto a casar con hombres triunfadores y
estaban viviendo en condiciones confortables”
Todavía el estereotipo del padre divorciado con
montones de dinero que medio enérgicamente se
niega a soltar persiste – y negativamente
influencia a los juzgados.
En las palabras de Pauline Green un abogado de
familia de Toronto, “algunos jueces piensan que
los hombres han dejado de tenerlo demasiado
fácil con las pensiones infantiles. [Sus
posiciones son:] esto es, no me importa lo que
dicen, no me importan cual son las excusas.
Añade Susan Baragar, una abogada de Winnipeg y
autodenominada feminista: “No hay igualdad en
los juzgados de familia. Quiero decir que, hay
un chiste clásico entre los abogados de familia.
Decimos: ’si tú eres el varón, ponte el yelmo y
agáchate’. Hay injusticias que van en otro
sentido contando caso por caso. Pero
generalmente hablando, yo sé si represento a la
mujer, para mí va a ser más fácil en el
juzgado”.
Mientras que la sociedad insista en que los
padres divorciados “son responsables” algunos
investigadores se preguntan si nuestro deseo de
responsabilidad se convierte en persecución.
En Padres Despojados --autores Ross Parke y
Armin Brott-- presentan una letanía de historias
horrorosas –incluyendo el caso de un portero
erróneamente acusado de asesinatos--. Después de
estar casi una década en las prisiones de Tejas,
el hombre fue liberado, solamente para pasarle
una cuenta de 22.000 dólares de atrasaos de la
pensión alimenticia que acumulo mientras estuvo
entre rejas.
Los pagadores de pensiones son automáticamente
considerados equivocados. En 1997 la antigua
esposa de George Roulier, Carol McIntosh, firmó
una declaración estatal, diciendo que le debía
1220 dólares de atrasos de pensión infantil.
Cinco semanas mas tarde, el gobierno de Ontario
mandó al empresario de Mr Roulier que comenzara
a embargar su nómina.
En vez de llevar a cabo una investigación, la
agencia encargada parece tomar al pie de la
letra las palabras del solicitante. “Ellos me
dijeron que habían intentado mandarme una
carta”, Mr Roulier dijo “ Digo vale, pero
mándenme una copia de la carta” y ellos dijeron
“No no haremos eso”.
Siete meses después, cuando Mr Roulier se
presentó a un juez con los cheques cancelados
durante el periodo en cuestión, el juez declaró
que había pagado “todo lo debido hasta el 31 de
Enero de 1998, directamente a Carol McIntosh y
que “no existían atrasos en la pensión”. Mr
Roulier está todavía tratando de conseguir que
le devuelvan los atrasos que el juez dijo que ya
estaban pagados. En septiembre de 1998, la
agencia le envió algo del dinero.
Pero en Octubre, David Costen, director actual
de la agencia que había fallado al verificar la
información antes de actuar, se lavo las manos
en el asunto. “La cuestión es de si, la
receptora ha mal informado o no el plan o ha
fallado en aportar información adecuada”
escribió a Mr Roulier, “ es una cuestión legal
entre usted y la receptora”
Al mismo tiempo la sociedad que está demandando
a los padres divorciados que paguen, nuestros
juzgados, gobiernos y servicios sociales, falla
al reconocer el gran efecto que la perdida de
contacto diario con un hijo tiene en la
capacidad para ganarse la vida.
“Ningún gobierno y ningún juzgado debieran estar
autorizados a separar a un hijo de su padre
salvo si hay muy, muy, muy buenas razones” dijo
el Dr. McBride. “Porque tener a un hijo alejado
de ti es lo mismo que un hijo muerto”. Mientras
que existe un gran y caro sistema para
recolectar las pensiones absolutamente
incivilizado, bárbaro y devastador para algunos
padres.” No es infrecuente que estas personas
sufran baches depresivos”.
Y mientras existe un amplio y caro sistema para
recolectar las pensiones infantiles de los
padres divorciados, no existe un sistema
paralelo de ayuda para asegurar los derechos de
los padres e hijos a tener un contacto
frecuente.
Después de que su matrimonio se rompiera en
1997, la esposa del bombero Alan Heinz dijo en
el juzgado que le esperaban tres ofertas de
trabajo en Alemania. Él accedió a regañadientes
a su recolocación allí con la hija de la pareja,
que tiene ahora 3 años, pero se molestó cuando
ella fue a la asistencia social rápidamente
después.
Mientras que ninguna autoridad ayudará a Mr
Heinz en el retorno seguro de su hija, la
oficina de asistencia a la juventud de Neuss,
Alemania, está intentando conseguir de él una
pensión infantil, en un intento de recuperar los
costes de asistencia social.
Mr Heinz se ha arruinado intentando librar una
batalla legal que se ha extendido a los dos
continentes. A sus 41 años, ahora vive en la
casa de sus padres.
Edward Kruk, un profesor de trabajo social de la
Universidad de Columbia Británica, que ha
estudiado a los padres divorciados durante los
últimos 15 años, dice que aparte del papel más
activo que muchos padres contemporáneos toman en
las vidas de sus hijos, “a los padres de hoy les
es más difícil obtener la custodia en los
juzgados de lo que les era en los 70”.
En otras palabras que el mensaje que la sociedad
manda a los padres divorciados, es que lo único
que necesita de ellos es dinero. Este es un
mensaje que algunos de ellos encuentran muy
difícil de digerir.
Entre los papeles personales de Jim hay
documentos que indican que en el año previo a su
muerte, su situación financiera ha empeorado. En
él
Año 1998 perdió casi tres meses de trabajo por
una lesión de espalda. A mediados de Noviembre
de ese año recibió una carta del organismo de
compensación Laboral de Saskatchewan
advirtiéndoles de que sus beneficios de
compensación –seguro de desempleo- serían
embargados.
De acuerdo con la declaración firmada de Jim
unos años antes de su muerte, entre agosto de
1998 y Enero de 1999, sus gastos superaban a sus
ingresos en mas de 100 dólares al mes.
Pagando unos modestos 460 dólares mas gastos en
alojamiento, tenía solamente 40 dólares para
gastar en vestido en el año pasado, y solamente
52 dólares en herramientas — aunque los
mecánicos tienen que realizar unas compras
regulares de herramientas como condición de su
trabajo.
George Seitz, un amigo, decía, que Jim vivía en
“un barro sin comodidades, un lugar en Regina
donde yo no viviría jamás” porque los alquileres
eran baratos.
Cuando los dos hombres se juntaban con sus
hijos, Mr Seitz rara vez recordaba a Jim
comiendo. “Pienso que por que su situación
financiera él compraba a sus hijos algo y no
tendría nada para él.”
Como en las declaraciones de Jim, una paga
mensual de 1650 dólares. “Mi gasto más
significativo es la pensión de 800 dólares que
hago como pensión de mis hijos”. Pero no era
bastante.
Aunque Jim había hipotecado el domicilio
conyugal antes de su matrimonio, y tardado cinco
años en pagar, un juez le otorgó la mitad a su
ex esposa cuando la pareja se divorció. Basado
en una formula que valoraba mas alto de lo que
en la actualidad se vendió. A Jim se le ordenó
pagar a su antigua esposa mas de 8000 dólares y
se mantuvo responsable de una cuenta de crédito
de 3.400 dólares.
Alegando que no tenía forma concebible de
aumentar sus ingresos Jim intento declararse en
bancarrota. En Marzo de 1998, el juez Maurice J
Herauf dicto que la suma de dinero en cuestión
“no es grande y debe ser pagada en su
totalidad”. Él añadió “debe quedar claro para el
que está en bancarrota que seguirá siendo
responsable de sus acciones”.
En Junio de 1999, el mismo juez denegó la
apelación de Jim, declarando que su
“intransigencia hacia el pago de algo a su ex
esposa en el juicio sobre la propiedad es tan
aparente ahora como fue en el momento de las
alegaciones”
En ambos juicios, un extra de 500 dólares para
cubrir las costas legales de su ex esposa, quien
enérgicamente se oponía a su bancarrota – se
añadieron al debito de Jim.
El juez decretó que los ahora casi 13.000
dólares que Jim adeudaba debían de ser deducidos
a razón de 100 dólares mensuales durante lo
próximos 6 años, dejándole alrededor de 650
dólares para vivir.
Menos de dos semanas después de la última
alegación, la familia de Jim le enterró en el
cementerio de Regina. Ni la antigua esposa ni
sus hijos asistieron a su funeral. Tres años
después Andrew Renouf se asfixió el mismo en su
coche en su coche cerca de Markham Notario,
porque el tampoco podía ver salida, un pequeño
grupo de personas mantiene un recuerdo delante
de la oficina provincial de pensiones.
Durante el sermón el reverendo Alan Steward de
la iglesia presbiteriana de Westview hizo las
siguientes puntualizaciones: “la terrible
realidad de esta historia es que todos han
perdido. Una hija ha perdido a su padre, una
antigua esposa ha perdido la pensión, la
sociedad ha perdido un buen y productivo miembro
y Andrew ha perdido la cosa más preciosa: su
vida. Seguramente un sistema que haga a cada uno
un perdedor está equivocado.”
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