|
Es una historia
bien conocida – un marido violento maltrata a su
esposa y a otros, la esposa permanece con el por
miedo o por vergüenza y al final el marido mata
a la esposa, o a los hijos o a ambos. Nosotros
nos conmocionamos y decimos “si al menos
hubiéramos podido protegerla”.
Tal es el panorama
de la triple asesina Socorro Caro, excepto que
esta vez el genero esta invertido. El caso del
Sur de California es un ejemplo extremo del
precio que hijos, padres y nuestra sociedad como
un todo paga a veces por nuestro rechazo a
aceptar la violencia domestica femenina.
Socorro Caro, según el testimonio de varios
testigos incluyendo a su esposo el Dr. Javier
Caro había atacado violentamente a su esposo y a
otros en ocho ocasiones antes de la noche del 22
de Noviembre de 1999, cuando ella disparo y mato
a tres de los cuatro de sus hijos. En estos
incidentes previos la Sra. Caro había usado
armas y los elementos sorpresa en su ventaja, y
había causado varias lesiones, incluyendo un
importante daño en el ojo de su esposo.
Por que no le había dejado el Dr Caro?. Por que
no había contado la historia a nadie lo que le
estaba ocurriendo?
“Estaba asustado, estaba aterrado” testificó él
recientemente durante la fase de cargo del
juicio de Socorro Caro. Según otras
informaciones, él también era escéptico sobre lo
que las autoridades le creyeran.
Gracias al noble esfuerzo de las activistas
feministas, la Sra. Caro había sido la victima
de maltrato a manos del Dr. Caro, la ayuda
hubiera sido posible. La Sra. Caro hubiera
podido mudarse con sus hijos a un refugio.
Usando los servicios legales del refugio, ella
hubiera podido solicitar una orden de
alejamiento contra su esposo, y solicitado el
divorcio. El hubiera conseguido la custodia de
sus cuatro hijos, su casa, la mitad o mas de los
ingresos financieros familiares y una cuantiosa
pensión infantil. Además, ella probablemente
hubiera sido capaz de eliminar los derechos de
visita de su maltratador esposo.
Si el Dr. Caro, una victima masculina de la
violencia domestica, hubiera sentido que el
sistema legal le daría a sus denuncias, la misma
credibilidad que reciben las denuncias de una
mujer maltratada, sus tres hijos estarían
probablemente vivos todavía.
Son infrecuentes los maltratos infantiles y la
violencia domestica?
Desfortunadamente no. Según el Ministerio de
Justicia de los Estados Unidos de America, el
70% de los casos confirmados de maltrato
infantil y el 65% de las muertes de niños por
sus progenitores son cometidas por las madres.
Los veteranos investigadores sobre la violencia
domestica Richard Gelles, Murray Straus y Susan
Steinmetz, que una vez fueron halagados por el
movimiento de mujeres por sus pioneros estudios
sobre la violencia contra las mujeres, han
encontrado repetidamente que las mujeres atacan
físicamente, con tanta probabilidad como los
hombres, a sus esposos o compañeros.
El profesor de Psicología de la Universidad de
Long Beach del Estado de California, ha recogido
y compilado 117 estudios diferentes con mas de
72.000 respuestas, que encuentra que la mayoría
de la violencia domestica es mutua y , en los
casos donde solo hay una de las partes
maltratadora, esa parte era tan probablemente
femenina como masculina.
Las estadísticas de delitos no confirman lo que
los investigadores saben, porque las mujeres
tienden a ser lesionadas seriamente, con mas
frecuencia que los hombres, y porque los
hombres, por variadas razones, son menos
tendentes que las mujeres a denunciar el
maltrato contra ellos.
Como muestra el caso Caro, permitiendo a las
mujeres maltratadoras continuar ignorantes e
impunes, las mujeres maltratadoras son animadas
a creer que ellas pueden continuar con sus
maltratos indefinidamente, que frecuentemente
resulta en una escalada de violencia.
Por que no pidió ayuda el Dr Caro?. Junto al
miedo y la negación, muchos hombres dudan en
denunciar los maltratos de sus esposas porque
ellos temen que una vez la policía este
involucrada, su esposa acuse a su marido de ser
el perpetrador y es ella, no el, quien será
creída. Esto es de hecho, lo que la Sra. Caro
trato de hacer durante el juicio de asesinato,
exclamando que fue su esposo y no ella, quien
cometió los crímenes. Draconianas ordenes de
detención con frecuencia dirigen a la policía a
realizar arrestos, incluso cuando el maltrato es
mutuo (como muestran las investigaciones en la
generalidad de los casos), o cuando no está
claro quien es el perpetrador. Mientras las
detenciones de las mujeres suman un tercio o mas
de los arrestos por violencia domestica en
algunos estados, la policía generalmente se
apresuran a detener al varón, incluso cuando la
evidencia es escasa.
Que podía haber hecho el Dr. Caro?. Existen
pocos refugios de violencia domestica que
aceptan hombres, aunque en este caso él
probablemente hubiera tenido suficiente dinero
para pagar otro alojamiento. El hubiera tenido
dificultades para ganar la batalla por la
custodia, particularmente con la bien
documentada buena disposición de las mujeres en
peligro de perder la custodia, de hacer
denuncias falsas de maltrato o abuso infantil.
Bastante posiblemente estas denuncias o otras
maquinaciones legales hubieran permitido a la
Sra. Caro obtener la custodia de sus hijos, e
incluso al Dr. Caro perder los derechos de
visita de sus hijos. Por tanto sus hijos
pudieran haber estado al cuidado o bajo el
control de una maltratadora sin incluso la
limitada protección que el podía prestarles
estando con ella.
Por tanto Javier
Caro estaba atrapado – no solo por su violenta
esposa, sino también por la sociedad que rehúsa
aceptar las voluminosas investigaciones y
simplemente lo que muestra el sentido común – la
violencia domestica no es una aflicción
masculina sino humana.
|