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Mientras las mujeres americanas se obsesionan con los
sollozos de las trituradas madres, unas cuantas de sus hijas en la
Universidad de Wake Forest están volviendo su atención en el estudio de esa
misteriosa y con frecuencia demonizada especie –los padres.
Si usted ha leído bien. Padres. Querido Padre. ¿Le recuerda?.
Cada semana, estas jóvenes mujeres (y algún joven varón, que también firma
porque espera ser algún día un buen padre) forman un circulo de pupitres con
la Dra Linda Nielsen, psicóloga, profesora y autora, para aprender sobre los
padres y la paternidad en el único curso de tal tipo en el país.
La clase no es una sesión de terapia o grupo de apoyo, sino un curso de
enseñanza como cualquier otro, que incluye investigación, lecturas,
proyectos de campo, artículos, pruebas y titulos. Es tan duro como el que
mas pues también incluye introspección, auto análisis y la búsqueda de
introspección en una de las relaciones mas importantes de la vida.
Yo asistía a clase recientemente, tanto como observador como cuasi lector,
por invitación de la Dra Nielsen. El descubrimiento de Nielsen y mio fue
como una escena de “El Conde de Montecristo” donde Edmundo Dantes de repente
escucha el ruido de otro interno a través del suelo del calabozo y se da
cuenta alegremente de que no está solo. Juntos elaboraron el túnel de salida
de su cautiverio y oscuridad a la libertad y la luz.
De forma similar, estas jóvenes ahondan profundamente para liberarse ellas
mismas de los oscuros estereotipos masculinos que invaden nuestra cultura,
iluminándose ellas mismas para abrazar a sus padres. El titulo del libro de
Nielsen y el libro de texto del curso es Abrazar al Padre: Como Construir la
Relación que siempre quisiste con tu Padre (McGraw-Hill, 2004)
Aparte de la popularidad de la clase de Nielsen, ahora en su 15 año, y de
los elogios de los alumnos, Nielsen ha recibido escasa atención de nuestros
defensores nacionales de la literatura y de la cultura. Ella entiende el
problema. Es después de todo, su trabajo para comprender la psicología del
pensamiento de grupo y las motivaciones inconscientes de los seres humanos.
Por tanto, la broma sobre la mesa de trabajo de Nielsen es que su libro pudo
haber sido un best seller, si ella le hubiera titulado: Diez Razones para
Odiar a tu Padre Mientras Pierdes 20 Libras de Peso y Tienes Sexo a lo
Grande!
Sin embargo Nielsen prefiere tratar la realidad, y es rotunda y sin miedo en
su convicciones de que la mayoría de las jóvenes han sido lavadas el cerebro
por la cultura de la creencias de que los hombres son inferiores a las
mujeres, y que todo lo que falta en la relación padre-hija es culpa del
Padre.
Nielsen, una feminista confesa, trata de mostrar a sus estudiantes
femeninas que a veces las chicas y las mujeres, no son victimas, sino que
son producto de su propia infelicidad y mala fortuna.
Al mismo tiempo, Nielsen es cuidadosa en no demonizar a las madres, que ella
dice sería contraproducente e injusto. Las hijas necesitan parte tanto de la
madre como del padre, que surge de un profundo conocimiento de ambos
progenitores.
Su aproximación es cercana en calidez y confusión. Ella es una profesora, no
una cuidadora de niñas, e instruye en las antiguas formas, usando hechos
crudos, estadísticas e investigaciones que confirman que las mujeres que han
tenido una buena relación con sus padres, han aprendido siempre que la
mayoría de los padres son criaturas amorosas que enseñan a sus hijas, entre
otras cosas, el propio respeto..
Que peculiar es que tantas hijas aprendan hoy una historia diferente, a
menudo de madres quienes, a veces heridas o amargadas por el divorcio,
comunican mensajes negativos a sus hijas. Las Películas, libros, televisión
y otros medios de comunicación son igualmente culpables.
Por el contrario, el libro de Nielsen está lleno de hechos documentados que
invariablemente cogen a los estudiantes por sorpresa. Enseñando por ejemplo,
que 2 millones de padres solos, están criando a 3 millones de hijos propios,
o que el 80 por ciento de los padres casados de este país, ganan la mayor
parte del dinero de sus familias, los estudiantes empiezan a ver a sus
padres como muy trabajadores, hombres responsables mas que como carteras
identificadas que rutinariamente desagradan a las familias por trabajar
demasiado.
Las estudiantes también aprenden que ellos comparten la responsabilidad de
tener una mejor relación con sus padres, y que los padres a veces necesitan
permiso para estar mas involucrados en las vidas de sus hijas.
Tales
lecciones ofrecen dividendos mas allá de los títulos, como expresaron
estudiantes agradecidas que escribieron a Nielsen para darle las gracias por
ayudarles a ellas a descubrir a sus padres como compañeros de viaje en el
viaje de la vida, mas que como obstáculos a la gratificación.
Todas las estudiantes aprendieron que la mas valorable de las lecciones, es
que Papa es también solo un ser humano, quizás con imperfecciones e incluso
apurado, y que también él, debe ser un poco entendido. Tanto como su
hijita.
©
Kathleen Parker.
Título original: "Undoing the damage of male-bashing ... one daughter at
a time". Publicado en The Orlando Sentinel
el 2 de marzo de 2005.
©Traducido por
ALDS, con
permiso. Autorizada su publicación en este sitio web.
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