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El libro de Leonor Weitzman La Revolución del Divorcio de 1985, inauguro el mito
de que las mujeres sufren un 73% de disminución en su estandar de vida después
del divorcio, mientras que los hombres mejoran un 42%
Posteriores investigaciones señalan que estos datos estaban claramente
equivocados. Estaban basados en una muestra extremadamente pequeña. Examinan
solamente un periodo muy estrecho. Los datos de mas de la mitad de las
contestaciones se perdieron. Los números transcritos al ordenador no se
contrastaron con lo que los participantes del estudio han escrito en papel
actualmente. Las conclusiones chocan marcadamente con aquellas producidas por
estudios mas grandes y mejor fundamentados en ese campo.
Weitzman admitió eventualmente que los archivos de su ordenador y los resultados
de sus cálculos estaban viciados. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Sus
chocantes datos habían encontrado su camino en cientos de nuevas historias y
artículos eruditos. Habían sido citados en docenas de casos de los juzgados. Es
la vergonzosa queja original “la feminización de la pobreza”, no la
retractación.la que permanece en la mente del publico.
Las guías de Pensión Infantil de Canadá, ahora cumplen su cuarto aniversario en
el Acta de Divorcio, son parte de las secuelas de este mito. Estas intentan
aliviar la alegada pobreza de las mujeres divorciadas, incrementando la suma de
la pensión infantil que los progenitores custodios (generalmente mujeres)
reciben.
Yo pienso que el esquema completo de la guía estaba enferma – considerado desde
el comienzo. Las sumas que deben pagar los progenitores no custodios a mi me
parecen punitivamente altas – realmente mas un dispositivo de contrabando de
disimulada pensión de algunas esposas, que para sufragar en un hogar los costes
extra de los hijos.
En Abril de 1998 cuando el sistema llevaba once meses, yo testifique ante el
Comité de Asuntos Sociales, Ciencia y Tecnología del Senado, que estaba
estudiando el impacto de las guías.
Yo intente explicar como ha disminuido la vida de mis clientes varones. Ellos
han perdido sus esposas, a veces por adulterio. Ellos han pe! rdido la custodia
de sus hijos, que por lo general se van con las esposas. En algunos casos.,
ellos consiguen raramente ver a sus hijos debidos a las distancias geográficas o
a las hostilidades de sus ex esposas. Entonces añadiendo insulto a la agresión,
se les pide que paguen mensualmente a la persona que les ha hecho esto a ellos.
Ellos trabajan toda la semana, pero después de que el gobierno y sus ex cada uno
coge una generosa parte, ¿que les queda a ellos para su vida en completo?
En este momento, mis opiniones están basadas en nada mas que sensaciones
viscerales. Recientemente sin embargo yo descubrí un estudio que aporta alguna
evidencia concreta del infeliz cuadro que yo describo
Un actuario y dos contables que trabajan con la asociación FACT (Fathers Are
Capable Too) ( Los Padres también son Capaces), han calculado como las guías
afectan a los ingresos del hogar de ambos, pagadores y receptores. Este articulo
tibiamente titulado Comentarios so! bre las Guías de las Pensiones Infantiles,
puede descargarse de www.fact.on.ca
Las Estadísticas de Canadá dan lugar a unos gráficos llamados Líneas LICO (Low-Income
Cut Off ) Corte de Bajo Salario, que son comúnmente citadas por los políticos,
grupos de abogados y por los medios de comunicación como “líneas de pobreza”.
Una variación es la (After Tax LICO line) líneas de LICO después de impuestos.
Esta dice que si las necesidades de un hogar en comida, alojamiento y vestido
exceden el 63,6% del salario después de impuestos, el hogar es considerado
relativamente empobrecido.
EL estudio de FACT comienza – como hizo el modelo del Ministerio de Justicia de
cómo usar las guías- con la hipótesis de dos progenitores divorciados ganando
cada uno el mismo salario bruto. Asume el promedio de gastos que aporta las
Estadísticas Canadienses. Concluye que los pagadores de la Pensión en casi
cualquier nivel de salario, son empujados por las guías a un estandar de vida
que es generalmente descrito como cercano a la pobreza” o “circunstancias
apuradas económicamente”.
Mas del 60% de los varones que pagan pensión por un hijo, caen dentro de la zona
“empobrecida” de las Estadísticas Canadienses. Mas del 80% de los hombres que
pagan pensiones de dos o tres hijos caen dentro de la zona. Con cuatro hijos,
virtualmente cada pagador debe de ser considerado relativamente empobrecido.
Mientras tanto, todos los receptores de pensión en este modelo, sin mirar el
numero de hijos o el quintil del salario, terminan dentro de la zona de confort,
a mucho distancias de sus antiguas parejas que empezaron con el mismo salario
inicial.
Estos días, yo me encuentro cotidianamente sugiriendo a mis preocupados clientes
masculinos, que la única vía que puedo ver fuera de su dilema financiero, seria
engancharse con una mujer que tiene el mismo numero de hijos que ellos tienen y
un ex esposo en el mismo segmento de salario. De esta forma se equilibrarían las
salidas y entradas. Pero manteniéndose separado de sus hijos, yo le advierto: si
tu te separas y tienes que pagar además pensión por ellos, tu puedes también
derrumbarte y morir.
Hablando de esto.. Cuando yo me dirigí al comité del Senado, yo predíge que
nosotros veríamos pronto mas hombres divorciados deslizándose en la economía
sumergida, dejando el país, cometiendo suicidio, o cometiendo asesinato.
Un Senador trato ansiosamente de barrer el tema bajo la alfombra, “yo odio ver
que tipo de lenguaje se usa en comparecencias como esta”, dijo ella.
Lenguaje inapropiado o no, algunos recientes y ampliamente publicitados
suicidios parecen justificar mi opinión. Las estadísticas en esta materia serán
difíciles de conseguir, pero ¿qué probarían en cualquier caso?.
Después de todo, puede cualquiera realmente decir exactamente ¿cuantas vidas
perdidas o desbastadas están costando estas guías?
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