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Eeva
Sodhi
Gracias a Dios que todos estamos
prestando mas atención a las violaciones de derechos en los
aeropuertos. Incluso, durante los pasados treinta años, el segundo
mayor grupo identificable de ciudadanos de todo el mundo occidental
ha estado callado, sujeto a los arrestos arbitrarios y a otras
indignidades, basadas simplemente en alegaciones, o puede que a nada
mas que, a un manifestado temor de abuso potencial. La definición de
amenazado, pero todavía no perpetrado abuso, acompaña a todo lo que
el denunciante percibe que puede ser incomodo.
Millones de hombres han sido, y
continúan siendo en numero creciente, despertados a mitad de la
noche por la policía, encañonados con pistolas, sin dar
explicaciones. A veces las desventuradas victimas son rodeadas por
un equipo de S.W.A.T., en su lugar de trabajo, o después del trabajo
en la entrada, mientras que ellos tratan en vano de abrir la puerta
de salida que previamente ha sido cambiada de cerradura. Ellos son
maniatados delante de sus compañeros de trabajo o de sus pasmados
vecinos, aterrorizando a los niños y haciendo reír a sus esposas,
conducidos a la cárcel, sin darle una explicación o hacerles ninguna
pregunta. Por la mañana, o a la mañana del siguiente Lunes, si el
arresto ha tenido lugar entre la mañana del Viernes y la noche del
Domingo, todavía no saben que han hecho, ellos están esposados por
los pies y unidos a los otros, incluso asesinos, que deben de
presentarse ante el juez esa mañana.
Pueden ser liberados si ellos prometen no comunicar con sus esposas
y sus hijos, y mantenerse a la distancia estipulada de sus casas y
lugares de los que sepan que sus ex esposas y sus hijos puedan
acudir. Si ocurre que ellos accidentalmente ven a sus hijos en la
calle, están obligados a cruzarse de acera o enfrentarse a la
penalización por quebrantar la “orden de no molestar”. A ellos se
les dirá, que todavía son responsables de pagar la hipoteca o el
alquiler de las propiedades, a las que no les esta permito entrar,
ellos no tendrán acceso a ninguna de sus pertenencias, y se les
ordenara que paguen una suma mensual a la persona que ha causado
todo esto, porque ella quiere tener el Divorcio y la posesión
exclusiva de su casa y la custodia única de los hijos de el. Si son
hombres afortunados, se les deja para vivir alrededor de la cuarta
parte de su salario, a veces se les confisca mas de su paga entera,
mediante varias ordenes que son dictadas independientes una de la
otra.
Para añadir mas insulto a la injuria, ellos pueden ver a otro hombre
entrando por la puerta de atrás, mientras que ellos están siendo
sacados por la puerta de delante.
Antes de que ellos se les permita ver a un juez se les da a escoger
entre el palo y la zanahoria; declararse culpable de lo que han sido
acusado, tanto si sabe lo que es como si no, puede ir a casa
contando con el acuerdo de su compañera. Después de que usted haya
estado aprueba durante un año, y tanto como usted haga lo que su
compañera quiera, y ella no se queje de su comportamiento, usted no
tendrá antecedentes penales.
Por otro lado, si usted no se declara culpable, a usted se le
presumirá como culpable y tendrá una pizca de tiempo para probar que
usted no es tan culpable como necesitan. La palabra de su compañera
es suficiente.
Que no puede suceder?. Esta sucediendo a lo largo de todo el mundo a
miles de hombres cada día bajo la VAW.
Creanme según yo les cuento un ejemplo de la vida diaria: El año
pasado en Ottawa, Canada, una mujer se enfureció con su esposo y
llamo al 911. La policía llego en un instante, el fue llevado a la
cárcel y se extendió una orden de alejamiento. Siendo inocente, el
terminó durmiendo en el caluroso trastero de una casa.
Sin embargo, la mujercita tubo un problema: uno de los hijos
necesito una intervención y ella preciso de ayuda con los otros
hijos y con la casa. Ningún problema, él puede volver a entrar en
casa hasta que ella sea capaz de manejarse sola de nuevo, y entonces
el volverá a la calurosa habitación, desde luego mientras, pague la
pensión de ella aunque el no pueda continuar con sus negocios que él
tiene que mantener desde la casa. Ningún cliente, ningún dinero.
Diez meses mas tarde las denuncias fueron quitadas y el pudo volver
a casa, presumiblemente hasta que su mujer tenga necesidad de nuevo
de coger el teléfono. Incluso los funcionarios de aeropuertos no
pueden compararse con los equipos de asalto a la pareja.
© 2003 LewRockwell.com. Eeva
Sodhi nació en Finlandia hace casi 65 años. Antigua jefa de
catalogación de la Universidad de Ottawa, vive con su marido en
una pequeña ciudad de Ontario. Correo electrónico:
rajeeva@ripnet.com. El articulo
original puede consultarse en:
http://www.lewrockwell.com/orig3/sodhi1.html.
Traducido con premiso expreso de la autora por ALDS. Permitida su reproducción en este sitio web.
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